
En esta reunión estaban presentes la dietista, la encargada de la empresa y Aida y, por parte del colegio, el director. Éste comenzó explicando que, este año, la reunión se había retrasado un poco por diversos motivos. Seguidamente nos informó de que, desspués de muchas gestiones, se había conseguido adquirir un carro nuevo para repartir la comida, porque el que se venía usando hasta ahora ya no estaba en condiciones. Luego nos recordó las normas del comedor, que persiguen suscitar hábitos sociales y de conducta que se deben reforzar en casa (lavar manos, sentarse bien, comportarse en la mesa, aprender a comer de todo…). También, que el no cumplimiento de dichas normas puede acarrear apercibimientos e incluso la explusión, temporal o definitiva.
La empresa, por su parte nos informó de lo siguiente:
Hay ahora 149 comensales y el espacio no da para más, por lo que se nos avisó de que, si aumenta el número de usuarios, va a haber que hacer dos turnos de comida. La encargada de la empresa informó de que esto ya lo están haciendo en 15 colegios de los que ellos atienden y de que funciona muy bien. Consistiría en hacer dos grupos, uno con los de inf.y 1º y 2º de primaria y otro con el resto (3º, 4º, 5º y 6º), que comerían, respectivamente, a las 14:00 y a las 14:45.
Este año se suministran varias dietas especiales: para comensales celíacos, intolerantes a la lactosa, al huevo, astringente, musulmana e hipocalórica. Por otra parte, se ha atendido la demanda de poder coger el servicio de guardería 2, 3 o los 5 días de la semana.
Se preguntó a la representante de las cuidadoras si los niños y niñas se lavan los dientes y Aida respondió que las cuidadoras intentan que lo hagan. Se acuerda que lo van a recordar en las mesas antes de acabar de comer. También se plantearon dudas acerca de si los comensales se lavan las manos o no antes de comer y de si usan el mismo vaso cuando van al grifo a beber. Creo que se deduce del diálogo mantenido que no es posible que ocho cuidadoras puedan controlar lo que hacen todas y cada una de las 150 criaturas que usan el comedor.
Otra madre quiso saber si se les podría dar fruta o zumo al desayuno. La respuesta feu que no está en el pliego de condiciones que firmaron con el Ayto. para varios años. No obstante, añadió que siempre sobra fruta de las comidas y que, si alguien la pide, se le puede dar. El director recuerdó, en este punto, que él siempre había reclamado el zumo o la fruta cuando se iban a negociar las condiciones de la concesión y, de momento, no ha servido de nada. Alguien apuntó que, puesto que todos los usuarios de la guardería pagan desayuno y muchos no desayunan, habría un margen económico que podría permitir la inclusión de la fruta en el mísmo. Este argumento se contestó diciendo que la empresa no oferta “atención temprana” (guardería sin desayuno), que lo que se da en todos los colegios del Ayto. de Oviedo tiene que ser lo mismo y, por último, que, con el servicio de guardería, la empresa prácticamente no gana dinero.
La dietista, en respuesta a otra madre, nos dijo que frien con aceite de girasol no refinado (no de palma) y que empiezan a usarlo de oliva en algún plato frío, como cremas o purés.
El director tomó la palabra para recordarnos la mejora del año pasado, consistente en traer la comida (cada dos días) al vacío, enfriada, guardarla en unos frigoríficos industriales y calentarla en unos hornos instalados al efecto antes de servirla. También reconoció que hay mucho que mejorar, pero que eso incrementa los precios y el Ayto. no quiere que eso ocurra.
El representante del AMPA, recordó que ya el año pasado se había pedido poder usar el comedor algún día para probar la comida y, por otra parte, poder visitar la empresa, a lo que no se puso ningún impedimento.
La encargada de la empresa recordó que las ratios de cuidadoras no tienen en cuenta a los esporádicos, por lo que, a veces, esa ratio no se cumple. Esto es debido a que no se contempla la posibilidad de decir a alguien que no puede usar el servicio (tanto de comedor, como de guardería).
Se sugirió a los padres y madres que pueden donar libros o puzzles o jugetes pequeños para que los de infantil puedan pasar el tiempo los días de lluvia. En este punto se informó de que, desde el año pasado, hay una cuidadora con preparación específica en este sentido. Los otros comensales van al patio cubierto.
La dietista comentó que se van eliminando paulatinamente los platos menos sanos y que se intenta introducir nuevos alimentos, unas veces con más exito que otras (la gelatina, como postre, no ha triunfado todavía). Así, se está dando más pescado y más verdura. Ante la pregunta de si se da Ketchup, se respondió que no se da ninguna salsa aparte de la que contenga cada plato. Además, se apuntó que usar ketchup para que coman mejor repercutiría negativamente en una de las funciones básicas del comedor, que es la de acostumbrar a niños y niñas al sabor de las cosas y a comer de todo.
Un padre (no fue el único) felicitó a las cuidadoras por el trabajo que realizan y los valores que transmiten a los niños y pregunta si la dietista podría, de alguna manera, dar a madres y padres algunas nociones acerca de nutrición , a lo que ella respondió que la nueva página web de la empresa tiene un apartado de nutrición en el que se pueden hacer preguntas o consultar dudas. También quieren que esa pagina permita hacer, en un futuro, gestiones relacionadas con el comedor.
Por último, el director informó de que se pasa una inspección anual y de que la última tuvo lugar el 22 de abril de 2009.
Tras un reconocimiento, por parte de la empresa, del interés del director por el buen funcionamiento del comedor se dió por terminada la reunión.